GRANDES DESPACHOS

Skate, surf y arquitectura: casa Merello, de WMR Arquitectos

En la casa Merello, construida a orillas del Pacífico, el estudio chileno WMR Arquitectos fusiona las dos pasiones del propietario, el surf y el skate, en una casa completamente volcada al océano, y cuyas terrazas y espacios exteriores acogen un half pipe para la práctica del skate.

Skate, surf y arquitectura: casa Merello, de WMR ArquitectosSkate, surf y arquitectura: casa Merello, de WMR Arquitectos

Share This

  • linkedin
  • google+

En la casa Merello, construida a orillas del Pacífico, el estudio chileno WMR Arquitectos fusiona las dos pasiones del propietario, el surf y el skate, en una casa completamente volcada al océano, y cuyas terrazas y espacios exteriores acogen un half pipe para la práctica del skate.

Establecidos en la costa de Matanzas, Puertecillo (VI Región), los arquitectos Felipe Wedeles, Jorge Manieu y Macarena Rabat fundaron, en 2005, el estudio WMR Arquitectos. Su trabajo se caracteriza por la adaptación a las condiciones del lugar y su respuesta al clima extremo de la costa chilena, empleando, en muchos casos, la propia configuración espacial de los elementos estructurales como imagen generadora del proyecto.

La costa de Matanzas posee un enorme atractivo para la práctica del surf, y viene atrayendo, desde los últimos años, un turismo sofisticado centrado en la práctica de este deporte. Uno de los principales surfistas chilenos, Cristian Merello, encargó la construcción de una casa junto al océano donde pudiese entrenar y practicar.

 

 

La parcela se ubica en la localidad de Punta de Lobos, próxima a la ciudad de Pichilemu. Se sitúa en primera línea de costa, junto a las dunas y bancos de arena, en una zona de mar abierta azotada por las olas y el viento.

WMR Arquitectos emplean una geometría depurada y sencilla para resolver la vivienda. Los ciclos de mareas y las tormentas hacen que, en ocasiones, las olas lleguen hasta las inmediaciones de la casa. Por este motivo, el volumen edificado se eleva del terreno, como un palafito, liberando, en gran medida el plano del suelo.

El volumen de la casa se apoya en pilares inclinados, conformando soportes en V que generan la imagen perimetral de la edificación. Sobre la nueva plataforma del suelo artificial construido se levanta la sencilla volumetría de la vivienda.

A partir de un volumen prismático acristalado, la casa se extiende hacia el Pacífico, más allá de sus límites acotados, colonizando el espacio próximo gracias a la creación de grandes terrazas y espacios exteriores que, al igual que los espacios habitables, se sitúan por encima del suelo. La fachada que mira al mar queda desmaterializada, al quedar los espacios libres exteriores interpuestos delante de la casa propiamente dicha.

La vivienda se separa de la playa mediante un jardín creado a partir de formaciones rocosas y pequeñas dunas, inspirado en la geología y la orografía de la zona. La vegetación empleada parte de la flora autóctona del lugar, perfectamente adaptada a la aridez de la costa chilena. Este trozo de naturaleza controlada se convierte en la franja de transición entre los espacios habitables y la naturaleza salvaje.

Como respuesta a la climatología, la casa genera grandes zonas de sombraje, parasoles y corta vientos, y cierra con vidrio aquellas terrazas expuestas al viento frío y las tormentas. Tablones de madera de eucalipto delimitan la parcela y pautan el cerramiento.

Potenciando la transparencia, la captación de la luz, las relaciones visuales entre los espacios y las vistas sobre el océano Pacífico, la casa se muestra como una pieza liviana compuesta de una piel acristalada y una estructura de madera. Una leve caja que se haya suspendida sobre la arena.

El entramado estructural de madera define el volumen y su perímetro. Forjados y compartimentaciones se materializan con ese mismo material, mediante tableros y listones, tratados de manera diferente en interiores o para permanecer a la intemperie.

La madera domina, igualmente, la imagen interior de la casa, recurriendo a ella para casi todos los acabados, incluso gran parte del mobiliario y los elementos decorativos. Las divisiones que separan el estar y el dormitorio de un pequeño estudio o zona de trabajo se forran con lajas de piedra en tono verde, como material contrastante. La uniformidad del listonado tiene, de la misma manera, su contrapunto en la irregularidad de las juntas de piedra de estas particiones.

Los grandes paños acristalados permiten una comunicación, física y visual, directa con el espacio exterior, conformado volumétricamente gracias a los entramados de madera que sirven como corta vientos y tramas para tamizar la luz. La casa desdibuja sus límites en espacios exteriores ambiguos que superan, ampliamente, el concepto de simples terrazas.

De la configuración volumétrica de la casa, lo más llamativo es el corazón del espacio generado. En el centro del espacio construido, rodeado de terrazas y espacios exteriores de intercomunicación, se introduce un half pipe que permite a su propietario la práctica del skate como entrenamiento para el surf.

El plano artificial, levantado del suelo, se curva hacia abajo en su centro hasta crear una pista en forma de U, una estructura tipo bañera posada sobre el terreno, que permite patinar en rampa. La pista de skate se convierte en el corazón de la casa, el punto focal alrededor del que se dispone la vivienda y los espacios habitables.

El half pipe, como lugar dinámico y espacio de acción, se ve rodeado de las terrazas como espacios contemplativos y de reposo, a la manera de un anfiteatro. La pista de skate se convierte en el motor que da sentido a la configuración espacial de toda la casa.

Fotografías de Sergio Pirrone

https://www.wmr.cl/

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.