PATRIMONIO

Redescubrir la tradición. Renovación de Podere Navigliano, por Ciclostile Architettura

El proyecto de renovación de la antigua casa de labor de Podere Navigliano (Siena), desarrollado por Ciclostile Architettura, se caracteriza por su respeto hacia el contexto histórico y el medio ambiente, a partir de la reinterpretación de materiales y elementos tradicionales, encontrando un nuevo lenguaje gracias a la fusión de lo nuevo con lo antiguo.

Redescubrir la tradición. Renovación de Podere Navigliano, por Ciclostile ArchitetturaPodere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

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El proyecto de renovación de la antigua casa de labor de Podere Navigliano (Siena), desarrollado por Ciclostile Architettura, se caracteriza por su respeto hacia el contexto histórico y el medio ambiente, a partir de la reinterpretación de materiales y elementos tradicionales, encontrando un nuevo lenguaje gracias a la fusión de lo nuevo con lo antiguo.

Ciclostile Architettura es un estudio italiano fundado por Giacomo Beccari, Gaia Calamosca y Alessandro Miti en el año 2009 en la ciudad de Bolonia. Sus trabajos se desarrollan en el campo de la arquitectura y el urbanismo, y muestran especial interés en la intervención patrimonial y en el espacio público. Su filosofía de trabajo parte del concepto de smallness, que identifican como el cuestionamiento del estado habitual de las cosas, de la costumbre, para alcanzar un nuevo equilibrio basado en la optimización de recursos, materiales, tecnologías, costes y tiempos.

En el caso de la intervención sobre el patrimonio, su interés se centra en la investigación, la reelaboración y la innovación de tecnologías, materiales y técnicas constructivas tradicionales o locales, específicas de los lugares de actuación. Se trata de la búsqueda de un diálogo entre tradición y contexto, capaz de generar una estética actual.

La renovación de Podere Navigliano, una antigua casa toscana de labor, situada en Siena, muestra la interactuación entre historia y naturaleza. El volumen de la edificación conservada ha sido consolidado recurriendo a técnicas y materiales tradicionales, como el mortero de cal.

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Imagen: Fabio Mantovani

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Imagen: Fabio Mantovani

Las actuaciones en las fachadas se han minimizado en todo lo posible, a excepción de la entrada principal que, por motivos estructurales, ha tenido que ser reconstruida. Para la ejecución de la nueva fachada, se ha modificado el sistema de orden de la arquitectura tradicional de la zona, buscando la identificación inmediata de las partes añadidas frente a las preexistencias. Para ello, los arquitectos han recurrido a la colocación de un elemento de celosía, que sirve para iluminar la escalera adyacente, e introduce una nota distintiva frente a los vanos tradicionales de los muros próximos.

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Imagen: Fabio Mantovani

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Imagen: Fabio Mantovani

La edificación se estructura en tres niveles: una planta baja utilizada como establo y espacios agrarios; una planta intermedia de uso residencial; y dos cuerpo superiores, a la manera de pequeñas torres, que servían a las estancias inferiores.

Respetando las características estructurales y espaciales de esta tipología tradicional, se ha renovado la edificación para acoger el nuevo programa: áreas de servicio en planta baja; sala de estar volcada hacia el sur, con vistas al valle, y dos habitaciones con vistas hacia el jardín; y habitaciones tipo suite en las torres.

Plantas. Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Imagen: Ciclostile Architettura

Sección. Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Imagen: Ciclostile Architettura

En la zona de estar, la chimenea conservada gana protagonismo al abrir su fondo, transformándose en un elemento pasante que comunica visualmente las estancias anexas. Opuesto al volumen de piedra original, la nueva cara de la chimenea se conforma como una caja volada de acero corten rematada con paneles blancos de despiece asimétrico. A su lado, la leñera se convierte en un pilar metálico con alma de troncos de madera.

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

Uno de los protagonistas del espacio interior es el acero que, de elemento estructural pasa a ser utilizado como material de acabado. Las aperturas en muros, la conformación de pasos, las conexiones entre estancias y la supresión de compartimentaciones se muestran como cicatrices en el volumen edificado. El acero corten delinea y remarca estas sustracciones, delimitando las nuevas jambas y dinteles.

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

La escalera se resuelve como un conjunto de tramos sólidos y volumétricos, junto a fragmentos plegados, de carácter superficial. El material empleado es, nuevamente, el acero corten, remarcando su modernidad frente al tratamiento tradicional de las paredes. Los muros se revisten de mortero de cal en un tratamiento superficial que no intenta ocultar sus irregularidades. El color de acabado es el propio que aporta la cal, sin recurrir al empleo de pintura.

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

Destaca la elección y despiece de los materiales de solado. Los suelos de las zonas de servicio de la planta bajan muestran un acabado de resina, que rememora los suelos de tierra compactada o morteros de cal de la arquitectura tradicional. Para la planta primera se han seleccionado piezas cerámicas recuperadas, similares a las originarias, que presentan una misma dimensión pero tonalidades diversas. La alternancia y variación de tonos aporta un carácter contemporáneo a estas piezas tradicionales. Por su parte, los dormitorios poseen suelos de madera con piezas y tablones de tamaño desigual, recurriendo a despieces basados en formas de cruces y rombos.

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

La madera también es protagonista en algunos espacios, como vestidores y bancadas, pero sobre todo en techos, tanto en los tablones de la cara inferior de forjados como en viguetas, vigas y cargaderos, y carpinterías. Ciertos muros sin revestir, dejando vistos paños de mampostería y algunas fábricas de ladrillo, son las texturas que completan la materialidad del proyecto.

Para Ciclostile Architettura no existen proyectos pequeños, sólo filosofía smallness.

Podere Navigliano (Siena). Arq.: Ciclostile Architettura. Int.: Edoardo Morelli. Imagen: Fabio Mantovani

http://ciclostilearchitettura.me/

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