Arquitectura

Reconstruir un territorio con la belleza: arquitectura y danza

La Escuela de Danza de Reggiolo es uno de los cinco proyectos nacidos a partir del “Workshop Ricostruzione” conducido por el arquitecto Mario Cucinella y galardonado con el premio European Sustaninability Award 2019

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La Escuela de Danza de Reggiolo es uno de los cinco proyectos nacidos a partir del “Workshop Ricostruzione” conducido por el arquitecto Mario Cucinella y galardonado con el premio European Sustaninability Award 2019

En 2012 un terremoto golpeó duramente la zona de Emilia-Romagna, esta región es una de las más industrializadas del país, significando un 2% del PIB transalpino. Es por eso que poco después del desastre, trabajadores y empresas se unieron para una inusual recogida de fondos dedicada a la reconstrucción de la zona. En poco tiempo, consiguieron reunir más de 7,7 millones de euros utilizados para el proyecto “Workshop Ricostruzione”, un laboratorio dirigido por el estudio de arquitectura de Mario Cucinella y con la participación de 6 jóvenes arquitectos e ingenieros under 35 procedentes de la zona afectada, seleccionados entre 160 candidatos.


Vista interior sala de baile
Fotografía de Fausto Franzosi

Este laboratorio dio lugar a un grupo de proyectos conocido como las “5 píldoras de belleza”, 5 nuevos equipamientos, con una gran carga emocional y significativa para el territorio, de gran calidad arquitectónica, construidos con criterios estructurales antisísmicos y medioambientales que valorizan el contexto en el que se ubican y representan la gran resiliencia de esta tierra y su gente. El proyecto se ha adjudicado el reconocimiento nacional “XI Premio Internazionale Dedalo/Minosse” y más recientemente, en 2019, el galardón “European Sustainability Award”.


Vista general del exterior del edificio
Fotografía de Geraldina Bellipario

La Escuela de Danza de Reggiolo inaugurada en 2018 sustituye la antigua escuela destruida por el sismo. Se trata de una infraestructura baja, formada por tres volúmenes sencillos. Uno de ellos es una construcción compacta donde se sitúan los vestidores y servicios. El otro es la gran sala de baile abierta y rodeada por una estructura ligera de madera. El tercero es un pequeño cuerpo con la zona de acceso al edificio y los despachos, acristalado en sus fachadas este y oeste.


Vista de la sala de baile desde el patio
Fotografía de Fausto Franzosi

El fabricado de la sala de baile es la parte más especial y singular del proyecto. Cuenta con un techo de madera con aberturas cenitales que facilitan la entrada de luz y ventilación natural, reduciendo así el consumo de energía. El entramado que envuelve el edificio es un guiño a la tradición local, gran productora de cestos de mimbre. Al mismo tiempo, esta imagen conceptual de transición entre ciudad y campo refuerza la ubicación del edificio y lo conecta con el territorio. Además, la estructura ligera que sirve como elemento de sombreado crea dos pequeños jardines al separarse de la estructura principal, ofreciendo una sensación de mayor intimidad.


Vista del patio y estructura de sombreado
Fotografía de Fausto Franzosi

Techo con entradas de luz y ventilacion cenitales
Fotografía de Fausto Franzosi

Una de las características principales del proyecto es su sostenibilidad. Para ello, se ha buscado reducir el consumo de energía y optimizar el comfort en sus interiores, utilizando diferentes estrategias bioclimáticas. De un lado, la forma compacta del edificio y la utilización de un involucro opaco y bien aislado, por otro, el empleo de sistemas de protección solar y ventilación natural. Finalmente, el uso de sistemas de generación de energía renovable por microgeneración y placas fotovoltaicas y la recuperación de aguas pluviales.

Esquema de proyecto bioclimatico
Mario Cucinella Architects

Otro punto clave ha sido la estructura del edificio proyectada con sistemas de carácter antisísmico. Para la zona de vestidores se ha utilizado una estructura de hormigón armado y forjado plano. En cambio, para los dos cuerpos restantes se ha optado por una estructura de pilares, vigas y techos de madera laminada. Los cimientos son de hormigón armado de tipo dúctil que trabajan en campo elástico. Asimismo, se han dejado juntas sísmicas entre las diferentes partes que forman la obra.


Vista del edificio en fase de construcción, estructura antisísmica
Fotografía de Geraldina Bellipario

La estructura de madera es de tipo “platform frame” que confiere una elevada ductilidad al sistema. Los pilares se sitúan perimetralmente y las vigas en diagonal. Los forjados que cubren la sala están construidos con paneles prefabricados de madera. Además, los revestimientos estructurales han sido conectados por elementos de bloqueo resistentes al corte.

Vista interior de la sala de baile
Fotografía de Geraldina Bellipario

Este edificio se convierte en un nuevo hito para la colectividad y cuando se ilumina de noche parece una linterna que protege simbólicamente los habitantes de Reggiolo. Quizás lo más importante del proyecto es lo que representa para su comunidad, un signo de fuerza y de reconstrucción y sobretodo de belleza, porque como escribió Dostoevskij "la belleza salvará el mundo", Cucinella añade “y además es contagiosa!”.

Vista nocturna
Fotografía de Geraldina Bellipario

Vista de la sala de baile desde el patio
Fotografía de Geraldina Bellipario

Sección del edificio
Mario Cucinella Architects

Mario Cucinella Architects
Escrito por Aina Pérez i Verge desde TURÍN
Fotografías de Geraldina Bellipario y Fausto Franzosi

 

 

 

 


 

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