GRANDES MAESTROS

In memoriam: Antonio Lamela.

Ha muerto Antonio Lamela. Con él se nos va una generación, la de los nacidos en los años veinte del siglo pasado, la que tuvo como misión dar el salto definitivo a la modernidad y lidiar con el desarrollismo de los años sesenta del siglo XX.

In memoriam: Antonio Lamela.Fotografía: José Ramón Ladra

Share This

  • linkedin
  • google+

Ha muerto Antonio Lamela. Con él se nos va una generación, la de los nacidos en los años veinte del siglo pasado, la que tuvo como misión dar el salto definitivo a la modernidad y lidiar con el desarrollismo de los años sesenta del siglo XX.

Antes de eso, durante los difíciles años 40, la arquitectura española había tratado de recuperar el pulso a través de un compromiso con la reconstrucción del país tras la terrible guerra civil.

Tal vez el precursor de esta durísima misión no fue un arquitecto sino un ingeniero de caminos canales y puertos, Eduardo Torroja, fundador del instituto que lleva su nombre y que sentó las bases de una verdadera racionalización de la construcción.

Antonio Lamela, arquitecto, arquitectura, Madrid

La guerra había devastado no solo la realidad física de nuestra arquitectura, sino que había producido un tremendo corte generacional entre los profesionales de nuestro país. Luis Gutiérrez Soto, Alejandro de la Sota, Francisco Cabrero, Gabriel Fisac y Moreno Barberá habían abierto brecha a los más jóvenes Oiza o Cassinello. Los encontramos a casi todos en el Concurso de Viviendas experimentales del 56, un auténtico punto de arranque que coincide con los primeros atisbos de recuperación que se consolidaran tras la visita del presidente Eisenhower en el '59.

La nueva generación, la de los nacidos en los años veinte, como Lamela, De la Hoz, Corrales y Molezún, Javier Carvajal, será la encargada de construir los edificios más representativos de la España de los sesenta y los setenta. Serán la vanguardia culta y exitosa de una generación que no lo será tanto, destinada a construir masivamente los suburbios de nuestras ciudades, que explotan exponencialmente debido a la masiva inmigración del campo.

Antonio Lamela, arquitecto, arquitectura, Madrid

Antonio Lamela, arquitecto, arquitectura, Madrid

Antonio Lamela, arquitecto, arquitectura, Madrid

Pero ellos, los constructores de la nueva Castellana, con edificios magníficos como las Torres de Colón del propio Lamela, el edificio Castelar de De la Hoz o Bankunión de Corrales y Molezún, serán los representantes de esa nueva arquitectura que trasciende ya la modernidad de los años 30 tratando de incorporar la estética de las nuevas tecnologías. Será una corriente común que marcará la evolución de la arquitectura en esos años de optimismo desarrollista, con una fe ilimitada en poder de la ciencia que tendrá su zenit con la llegada del hombre a la luna. Hablamos de una generación que abarca desde el incombustible Philip Johnson, Stirling,  el Archigram, o el metabolismo inicial de Isozaki y Tange.

Lamela sabrá ser a la vez un arquitecto culto e innovador y profundamente comercial en el mejor sentido de la palabra. Comprometido con su época, conseguirá dar respuesta a las exigencias económicas de sus clientes sin abandonar la búsqueda continua de nuevas soluciones innovadoras y de nuevos retos estéticos. Creará un entorno de trabajo que llamarán “oficina paisaje” en su edificio de la calle O’Donell y desde allí saldrán proyectos y megaproyectos como las Torres de Colón (con su novedoso sistema de estructura colgante/compresión), la ampliación del Santiago Bernabeu, el barrio de San Ignacio de Loyola, el conjunto Galaxia, el Condominio Laroc en Florida y por supuesto la nueva terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suarez/ Barajas.

Antonio Lamela, arquitecto, arquitectura, Madrid

Antonio Lamela, arquitecto, arquitectura, Madrid

Como De la Hoz y Carvajal en la figura de su sobrino, Lamela también tiene asegurada su continuidad en la figura de su hijo Carlos.

Descanse en paz.

 

http://www.lamela.com/

 

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.