GRANDES MAESTROS

Marcel Iancu: de la vanguardia dadaísta a la arquitectura racionalista

Las conexiones con la vanguardia europea más radical del periodo de entreguerras, formando parte del grupo dadaísta, marcan la trayectoria inicial del artista rumano Marcel Iancu, que explotará las posibilidades de la estética racionalista en la arquitectura residencial de la ciudad de Bucarest, inaugurando el camino abierto hacia la modernidad en este país.

Marcel Iancu: de la vanguardia dadaísta a la arquitectura racionalistaMarcel Iancu: de la vanguardia dadaísta a la arquitectura racionalista

Share This

  • linkedin
  • google+

Las conexiones con la vanguardia europea más radical del periodo de entreguerras, formando parte del grupo dadaísta, marcan la trayectoria inicial del artista rumano Marcel Iancu, que explotará las posibilidades de la estética racionalista en la arquitectura residencial de la ciudad de Bucarest, inaugurando el camino abierto hacia la modernidad en este país.

La figura del artista rumano, de ascendencia judía, Marcel Hermann Iancu (1895-1984), también conocido como Marcel Janco, está vinculada, indisolublemente, con el Dadaísmo. Su papel relevante en el nacimiento y la difusión del movimiento dadaísta ha eclipsado otras facetas de este polifacético artística, como es el caso de su obra arquitectónica.

Tras estudiar pintura con Iosif Iser (1881-1958) y arquitectura en el Instituto Politécnico de Zúrich, se involucrará de lleno en el conjunto de artistas agrupados alrededor de Huelsenbeck, Tzara y Ball, y su Cabaret Voltaire, situado en el número 1 de la calle Spiegelgasse de esa misma ciudad suiza. Durante la segunda mitad de la década de 1910, Marcel Iancu será un colaborador habitual de las revistas (Dadá, Cabaret Voltaire o Der Zeltweg) y publicaciones dadaístas, donde desarrollará numerosas ilustraciones, como en La première aventure céléste de Mr. Antipyrine, de Tristan Tzara (1896-1963), publicado en 1916.

Su obra gráfica parte de los experimentos cubistas y las posibilidades del expresionismo, para dar paso a un arte de matices constructivistas que desembocará en la abstracción. Tras la Primera Guerra Mundial, en 1919 se traslada a París donde entró en contacto con artistas como Breton que, posteriormente, desarrollarían el movimiento surrealista. Su vuelta a Rumanía se produce en 1922, fundando en Bucarest, junto a Jacques Costin (1895-1972), la revista Contimporanul, que publicó durante diez años. Editados por Ion Vinea (1895-1964), los 102 números de la revista se convirtieron en la plataforma que aglutinó a la modernidad rumana, el escaparate de artistas como Brauner, Corsa, Eliad, Fundoianu, Mattis-Teutsch, Maxy o Miliţa Pătraşcu.

La práctica arquitectónica que desarrollaría Marcel Iancu fija los inicios del movimiento moderno en Rumanía. Su obra se caracteriza por la síntesis artística de sus proyectos, donde aúna la experimentación volumétrica, casi escultórica, de sus edificios, una cuidada policromía en sus elementos y unos innovadores interiores. La influencia de Le Corbusier y la estética cubista se aprecia en los juegos de volúmenes entrantes y salientes, las cubiertas planas, las ventanas alargadas, muchas de ellas en esquina, los grandes espacios acristalados en contraste con superficies ciegas, elementos verticales compensados por cuerpos horizontales, o la conexión interior-exterior, normalmente a través de terrazas y balcones. En los interiores destacan los salones y espacios a doble altura, el empleo de puertas y paneles correderos, o la inclusión de cerramientos de pavés y separaciones de vidrio.

Asociado con su hermano Iulius, Marcel Iancu fundó el estudio Birou de Studii Moderne (Oficina de Estudios Modernos) que destacó por su adhesión al racionalismo imperante en el resto de Europa. Sus proyectos fueron desarrollados, principalmente, en Bucarest. Su primera obra claramente moderna es la Vila Jean Fuchs (1927-1929), en el número 27 de la calle Negustori, donde incluyó ventanas circulares inspiradas en los transatlánticos.

Con una estética similar plantea la Vila Florica Chihăescu (1930), en el número 49 del bulevar Kiseleff. En su decoración destaca el diseño de las vidrieras, con una composición abstracta de influencia constructivista.


Fotografía de Mariana Croitoru

En la Vila Paul Iluță (1931, ampliada en 1935 para acoger una farmacia), ubicada en el número 23 de la calle Olari, Marcel Iancu depura los elementos arquitectónicos, e inicia la experimentación con la ruptura del volumen contenedor que había generado el punto de partida de sus primeras propuestas.


Fotografías deCrisanta Măciuceanu

En el caso de la Vila Jean Juster (1931), construida para un banquero en el número 75 de la calle Silvestru, Iancu fragmenta el volumen de la caja blanca, introduciendo cuerpos curvos de líneas aerodinámicas y barandillas de acero de aire naval. La composición hace contrastar las superficies acristaladas con grandes paños ciegos.


Fotografías deCrisanta Măciuceanu

Los bloque residenciales le permiten jugar con balcones y terrazas, vuelos, cuerpos salientes y entrantes (edificio Clara Iancu, 1931, en el número 20 de la calle Caimatei; edificio Frida Cohen, 1935, en el número 17 de la calle Stelea Spătarul), combinando diferentes formas de vanos, en franjas alargadas o pequeños huecos recortados en el muro, rasgaduras verticales o ventanas horizontales (edificio Alexandrescu, 1935, en el número 179 de la calle Traian).


Fotografías deCrisanta Măciuceanu

Para el edificio construido en el número 3 de la calle Pictor Ştefan Luchian (1935), se suman todas las características anteriores incorporando una solución curvada en esquina, que introduce la estética de formas aerodinámicas tan popular en la década de 1930. En el acceso, se colocó un relieve de la escultora Miliţa Pătraşcu (1892-1976) representando a tres hilanderas.


Fotografías deCrisanta Măciuceanu

Para Jacques Costin levantó tres edificaciones adosadas en el número 5 de la calle Paleologu (1933). Los tres edificios mantienen su independencia funcional y compositiva, generando un esquema diferenciado para cada fragmento del conjunto, demostrando la variedad formal que posibilitaban los postulados racionalistas, evitando la homogeneidad de soluciones o la monotonía de motivos repetidos.


Fotografías deCrisanta Măciuceanu

De todas las obras de Marcel Iancu, posiblemente sea el edificio Solly Gold (1934), ubicado en el número 38 del bulevar Hristo Botev, uno de los más destacados. El solar irregular de planta pentagonal posibilitó el diseño de un volumen maclado de cuerpos fragmentados. Los elementos volados, los balcones y terrazas generan la ilusión de un organismo descompuesto.


Fotografías deCrisanta Măciuceanu

Cabe destacar la solución del acceso, con una escalinata rematada con una jardinera quebrada, y un relieve escultórico de Diana cazadora, realizado nuevamente por Miliţa Pătraşcu, sobre basamento de líneas también quebradas, en consonancia con el dinamismo y la forma de los escalones.


Fotografía de Mariana Croitoru

Afortunadamente, se ha conservado la decoración interior y parte del mobiliario de la vivienda superior, tipo dúplex, donde se aprecia la calidad artesanal del diseño. El espacio a doble altura presenta formas onduladas y sinuosas, en algunos puntos casi orgánicas, como en la magnífica escalera donde se resuelven zonas de almacenamiento y pequeñas estanterías.


Fotografías de Mariana Croitoru

El ascenso del fascismo y la persecución a la población judía motivaron la emigración de Marcel Iancu a Israel, en el año 1941. Este cambio vital supuso una transformación completa de su trabajo plástico, que viró hacia la figuración, y al que se dedicaría en exclusividad, con el consiguiente abandono de la práctica arquitectónica. Se abría para él un nuevo horizonte (Ofakim Jadashim), el nombre que empleó para la sociedad artística que fundó en 1948, y que desembocaría en el complejo artístico Ein Hod, donde se encuentra el actual Museo Dadá Janco.

Fotografías de Crisanta Măciuceanu y Mariana Croitoru

http://www.jancodada.co.il/

http://www.docomomo.ro/

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.