La profesión de Arquitecto en el Cine. Parte I

La profesión de Arquitecto en el Cine. Parte I

Numerosas películas en el cine tienen como protagonista a un Arquitecto. En algunas su temática está relacionada íntimamente con la Arquitectura y representan sus dificultades y problemas, así como el dilema que supone, en muchos casos, ejercerla siguiendo unos códigos éticos. En otras, el hecho de que sea arquitecto no tiene la menor importancia y, en realidad, no influye en la trama. Por último, hay otras en las que desempeña otros trabajos, algo muy común en los tiempos que corren. He seleccionado 20 films, ordenados cronológicamente.

La profesión de Arquitecto en el Cine. Parte IPaul Newman y Steve McQueen, El coloso en llamas (1974).

Share This

  • linkedin
  • google+

Numerosas películas en el cine tienen como protagonista a un Arquitecto. En algunas su temática está relacionada íntimamente con la Arquitectura y representan sus dificultades y problemas, así como el dilema que supone, en muchos casos, ejercerla siguiendo unos códigos éticos. En otras, el hecho de que sea arquitecto no tiene la menor importancia y, en realidad, no influye en la trama. Por último, hay otras en las que desempeña otros trabajos, algo muy común en los tiempos que corren. He seleccionado 20 films, ordenados cronológicamente.


El manantial, 1949. Director: King Vidor.



Basada en la novela del mismo título, de la escritora estadounidense Ayn Rand, narra la historia de Howard Roark (Gary Cooper), un Arquitecto brillante, un tipo dispuesto a arriesgarlo todo por defender su libertad individual y su visión artística. Para ello, deberá enfrentarse a diferentes arquetipos del carácter humano, como su rival y también compañero Peter Keating (Kent Smith), un tipo mediocre, sometido al “sistema”, cuyo objetivo es lograr el "éxito" a toda costa aunque tenga que traicionarse a sí mismo y a sus principio. Son muchos los que afirman que el personaje de Gary Cooper está inspirado en la figura del arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright.





Tierra de Faraones, 1955. Director: Howard Hawks.



El faraón Jufu (Jack Hawkins) vive rodeado de riquezas, obsesionado por conservarlas y llevarlas consigo a "la otra vida". Con tal propósito, encarga al arquitecto judío Vashtar (James Robertson Justice), la construcción de la mayor Pirámide de Egipto, la de Keops. Como pago le promete que liberará a su pueblo de la esclavitud. La trama repleta de intrigas, celos, traiciones, política…tiene como fondo, la construcción de la pirámide.





Hiroshima mon Amour, 1959. Director: Alain Resnais.



Narra la última noche de una historia de amor, en la ciudad de Hiroshima, entre una actriz francesa Elle (Emmanuelle Riva) y un Arquitecto japonés Lui (Eiji Okada). Dos desconocidos que vivirán un intenso idilio marcado por el pasado de ella y el presente de él, muy representado en la ciudad que sufrió tan enorme tragedia. Fue una de las películas pertenecientes a la Nouvelle Vague Francesa, basada en la novela del mismo título de Marguerite Duras. Una historia única contada a través de breves flashbacks.





Dos en la carretera, 1967. Director: Stanley Donen.



Mark Wallace (Albert Finney), un brillante Arquitecto inglés, y su mujer Joanna (Audrey Hepburn), están a punto de divorciarse después de años de matrimonio. Un viaje de Londres a la Riviera francesa en el que recordarán desde el primer día que se vieron, los primeros años de su matrimonio, las relaciones con la familia, las peleas, las infidelidades,…hechos que les servirá para replantearse su vida en común.





El coloso en llamas, 1974. Director: John Guillermin y Irwin Allen.



Es un clásico dentro del género de Cine de Catástrofes, tan de moda en los años setenta.



La acción se desarrolla en San Francisco. Doug Roberts (Paul Newman) es el Arquitecto responsable de la construcción del rascacielos más grande del mundo, 138 pisos. Durante la ceremonia inaugural, se desencadena un incendio que se propaga rápidamente por todo el edificio. La salvación de vidas humanas, así como controlar y detener el incendio, constituirá el objetivo principal de Jefe de Bomberos O’Hallorhan (Steve McQueen).



Es una crítica despiadada de todo aquel que quiere hacerse rico mediante operaciones que superan la legalidad, perfectamente representados por los villanos Duncan y Simmons interpretados por los actores William Holden y Richard Chamberlain, quienes por “ahorrar” millones de dólares deciden emplear materiales defectuosos en el edificio.





 

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.