HISTORIA DE LA ARQUITECTURA

Gimnasio del Colegio Maravillas de Madrid

El Gimnasio del Colegio Maravillas está ubicado en una parcela de topografía complicada. El arquitecto Alejandro de la Sota aprovechó el pronunciado desnivel entre el Colegio existente y la calle Joaquín Costa, más de 12 metros,  para construir el Gimnasio. Un edificio de gran volumen que articula ambas cotas y recibe iluminación únicamente desde un lateral, orientado a sur afortunadamente.

Gimnasio del Colegio Maravillas de MadridAlejandro de la Sota 1962

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El Gimnasio del Colegio Maravillas está ubicado en una parcela de topografía complicada. El arquitecto Alejandro de la Sota aprovechó el pronunciado desnivel entre el Colegio existente y la calle Joaquín Costa, más de 12 metros,  para construir el Gimnasio. Un edificio de gran volumen que articula ambas cotas y recibe iluminación únicamente desde un lateral, orientado a sur afortunadamente.

Era habitual cubrir los edificios de grandes luces con cubiertas ligeras que resultaban más económicas pero que no soportaban grandes pesos sobre ellas. En el caso del gimnasio, situado en un enclave céntrico sin apenas terreno para crecer, el ahorro en la construcción de una cubierta ligera hubiese supuesto la pérdida de un valioso espacio sobrecubierta. Es por ello que Alejandro de la Sota, tras un intenso trabajo, propuso la ingeniosa sección que dando la vuelta a los planteamientos tradicionales resuelve a la perfección el programa que el Colegio Maravillas necesitaba.

En la planta baja dispuso las pistas del gimnasio, en planta primera, segunda y tercera adosó el programa a los muros laterales, estas estancias albergan la biblioteca y las salas de reuniones varias. Sobre el gran vacío central de las pistas “colgó” el aulario, la sala de conferencias, el museo de Ciencias Naturales, el laboratorio de física y química y diversos almacenes. Por último dispuso el gran patio sobre la cubierta del gimnasio, como una continuación del existente.

Se invirtió la secuencia funcional habitual y la propia sección constructiva resolvió magistralmente el programa. Situado el volumen del gimnasio en la cota adecuada se proyectaron las aulas “suspendidas” sobre éste resueltas dentro de la propia cubierta, solución de cerchas metálicas cóncavas cuyo intersticio las contienen, y el patio de juegos sobre la terraza. La disposición de las cerchas permite la correcta iluminación de las canchas y las aulas, ya que el cerramiento de estas últimas se retranquea del plano de cerramiento.

La fachada se compone de muros de ladrillo, superficies acristaladas y tres miradores exteriores que en conjunto devuelven al gran muro la escala urbana. La valla de protección del patio sobre la cubierta completa y remata superiormente la fachada.

Los accesos al edificio se producen desde la calle inferior, al gimnasio, y desde la cota superior del patio. El sótano se destina a vestuarios y pista de entrenamiento. En el proyecto se tuvieron en cuenta aspectos como la sonoridad del local, la ventilación cruzada natural permanente, la iluminación y el soleamiento. Se emplearon materiales cálidos que humanizasen el ambiente, que neutralizasen la “frialdad gimnástica”.

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