NUEVAS TECNOLOGIAS: FACHADAS DINÁMICAS

Fachadas dinámicas: Nuevo edificio del RMIT

Para mejorar el comportamiento medioambiental de los edificios y crear nuevos efectos visuales, los arquitectos están empezando a diseñar fachadas que se adaptan a las condiciones cambiantes del entorno.

Fachadas dinámicas: Nuevo edificio del RMITRMIT, Melbourne. Australia - Sean Godsell

Share This

  • linkedin
  • google+

Para mejorar el comportamiento medioambiental de los edificios y crear nuevos efectos visuales, los arquitectos están empezando a diseñar fachadas que se adaptan a las condiciones cambiantes del entorno.

La lamina exterior de la fachada de doble piel del Design Hub en el Royal Melbourne Institute of Technology (RMIT) está formada por más de 16.000 discos de cristal traslucido que han sido montados uno a uno y que se envuelven las cuatro fachadas del edificio principal de ocho alturas. Los diseños basados en la repetición de una unidad celular han interesado desd siempre al arquitecto que firma el proyecto, Sean Godsell, antiguo alumno del RMIT. En el edificio, los discos se mueven, agrupados, pivotando sobre un eje vertical en respuesta a la posición del sol. Este uso de un sistema dinámico representa la última y más grande investigación sobre tecnología ‘cinética’ del estudio del arquitecto, así como un ejemplo a destacar en el género de las fachadas dinámicas, que tan rápidamente evoluciona.

En proyectos anteriores el arquitecto ha utilizado sistemas que pertenecen a la llamada low-tech, lamas metálicas o mallas para dar sombra a las fachadas acristaladas. En este caso y debido el carácter del instituto, era necesario poner en práctica una estrategia más innovadora que reflejara los diferentes programas multidisciplinares de diseño que habían sido planificados para el edificio. “La universidad estaba muy interesada en demostrar su interés en la tecnología solar y en la edificación verde, así que les dimos una fachada que pudiera evolucionar” dice el arquitecto.

La fachada exterior está compuesta por 774 paneles, cada uno de los cuales alberga 21 discos de cristal, con un espesor de aproximadamente 0,9 cm. Los paneles se engarzan en una subestructura de acero que se separa 1 m de la fachada interior, más convencional y ejecutada con un muro cortina de doble acristalamiento con cámara interior rellena de gas argón. En cada columna de7 discos de altura, los tres discos superiores son fijos y los cuatro inferiores que están a la altura de la vista del usuario son móviles.

Las fachadas oeste, este y norte, expuestas al potente sol australiano contienen los elementos móviles. Todos ellos pivotan en ‘olas’ en función del momento del día y del año. A lo largo de una hora, los discos se abren desde solamente 5 grados hasta un máximo de 80 grados. Aún así, su movimiento que está controlados automáticamente, es tan gradual que es prácticamente imposible de detectar por los viandantes. La universidad tiene la posibilidad de en un futuro instalar sobre los discos superficies fotovoltaicas generadoras de electricidad como parte de una tecnología que se encuentra actualmente en desarrollo en el propio instituto.

Las fachadas dinámicas, como la que estamos viendo en este caso, son la respuesta de la industria a los intereses de la sociedad: la adaptabilidad. Con arquitectos cansados de simplemente diseñar una piel, las fachadas se han convertido en el principal elemento a través del cual gestionar la eficiencia energética, el control higrotérmico, el ahorro de costes, así como una marca e imagen.

No podemos olvidar que el pionero en la utilización de estos sistemas fue el arquitecto francés Jean Nouvel en la fachada de acceso del Museo del Mundo árabe en París que se materializa con una serie de paneles con aberturas diafragmáticas que debían adaptarse a la incidencia lumínica. Desgraciadamente en menos de un año la mayoría de los mecanismos ya no funcionaba y por tanto el sistema dinámico acaba siendo uno estático pero de estética llamativa. Por otro lado cabe destacar que se construyó de 1987 y que la tecnología ha evolucionado enormemente, aún así es necesario garantizar en su diseño que se pueda realizar un perfecto mantenimiento y que el coste de este no sea tan excesivo que supere al ahorro potencial y que por tanto deje de utilizarse.

Debido a la novedad de estos sistemas todavía no existe acuerdo en la terminología, así que es fácil encontrar denominaciones muy diferentes para las envolventes de los edificios, Fachadas:

  • Adaptativas
  • Transformables
  • Móviles
  • Cinéticas
  • Dinámicas

Y es quizás esta última denominación la que mejor representa la idea de la oposición a lo estático y que más habitualmente escuchamos. En el sentido más estricto de la palabra, un edificio con sensores, controles automáticos y todo en funcionamiento coordinado es un sistema dinámico.

© Fotos Sean Godsell

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.