HISTORIA DE LA ARQUITECTURA

El Cementerio del Bosque en Estocolmo, tránsito a la eternidad

Uno de los cementerios más visitados y laureados es sin duda el de la ciudad de Estocolmo. A tan sólo 20 minutos en metro del centro de la ciudad se sitúa “El Cementerio del Bosque”, Skogskyrkogården, obra de los arquitectos Gunnar Asplund y Sigurd Lewerentz, que este año ha cumplido 100 años de proyecto.

El Cementerio del Bosque en Estocolmo, tránsito a la eternidad© Susanne Hallmann

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Uno de los cementerios más visitados y laureados es sin duda el de la ciudad de Estocolmo. A tan sólo 20 minutos en metro del centro de la ciudad se sitúa “El Cementerio del Bosque”, Skogskyrkogården, obra de los arquitectos Gunnar Asplund y Sigurd Lewerentz, que este año ha cumplido 100 años de proyecto.




                    En construcción: © ArkDes, Architecture and Design Centre



En 1914 se convocó un concurso para encontrar al diseñador del futuro cementerio de Estocolmo, que se situaría en un terreno de casi 100 hectáreas junto a un bosque de pinos y abetos al sur de la capital; en 1915 los jóvenes arquitectos Gunnar Asplund y Sigurd Lewerentz lo ganaron con su propuesta “Tallum”, la única que realmente se centraba en la experiencia del bosque nórdico. Juntos diseñaron un lugar mágico, en el que paisaje y edificación se relacionan a la perfección.





                    © Mikael Almehag / Göran Berselius  



Los arquitectos dispusieron gran parte de la edificación en un claro junto a la entrada del cementerio, sin alterar prácticamente el bosque existente. El proyecto se articula a partir de la oposición de contrarios, el claro y el bosque, lo funcional y lo emocional, lo grande y lo pequeños, lo vernáculo y lo contemporáneo; contrarios que se relacionan y se ensamblan formando una unidad indisoluble, un espacio sólo entendible si se transita y se recorre.





                    © Susanne Hallmann



Entre 1920 y 1940 el cementerio tomó forma poco a poco. Del montículo cubierto de pinos, los dos arquitectos crearon un paisaje sagrado con diversas capillas perfectamente emplazadas en el entorno natural. Las tumbas se dispusieron en bloques en el bosque de pinos. Lewerentz fue fundamentalmente el arquitecto paisajista, aunque también diseñó “Almhöjden”, la arboleda de la meditación, “Skogskyrkogården”, el jardín conmemorativo y la Capilla de la Resurrección. Asplund proyectó los otros edificios principales: la Capilla del Bosque, el Crematorio del Bosque con sus tres capillas diferentes, y el Pabellón Tallum.





                    © Susanne Hallmann



Con la inauguración, en 1940, de la Capilla del Bosque y sus tres capillas se completó el cementerio; el cual forma un todo armónico que combina naturaleza, arquitectura y arte, en contraste con los cementerios metropolitanos habituales.





                    © jotdown.es



En 1994 el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO incluyó el Cementerio del Bosque en la lista del Patrimonio Mundial. Su decisión se basó en las cualidades del monumento como ejemplo destacado de la arquitectura y el paisaje cultural del siglo XX. Sin duda se trata de un cementerio que marcó un antes y un después, y que ha influido en los posteriores diseños de cementerios por todo el mundo. Digno de visita.



 



© Imágenes extraídas de la web del Cementerio del Bosque: www.skogskyrkogarden.stockholm.se

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