GRANDES MAESTROS

Arquitectura para el futuro pasado: propuestas de Haus-Rucker-Co

Los proyectos del equipo vienés Haus-Rucker-Co mezclan el espíritu pop de los años sesenta con la ciencia ficción, en propuestas de carácter lúdico y performativo, con una enorme carga utópica y una gran dosis de preocupación medioambiental.

Arquitectura para el futuro pasado: propuestas de Haus-Rucker-CoGelbes Hertz, 1967-1968. Haus-Rucker-Co. Fotografía de Günter Zamp Kelp

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Los proyectos del equipo vienés Haus-Rucker-Co mezclan el espíritu pop de los años sesenta con la ciencia ficción, en propuestas de carácter lúdico y performativo, con una enorme carga utópica y una gran dosis de preocupación medioambiental.

El grupo Haus-Rucker-Co fue fundado en Viena, en 1967, por los arquitectos Laurids Ortner y Günter Zamp Kelp, junto al artista Klaus Pinter, a los que, posteriormente en 1971, se uniría el también arquitecto Manfred Ortner. En el año 1970, establecieron dos estudios, con sede en Düsseldorf y Nueva York, que se independizarían poco después. La disolución definitiva del grupo se produjo en 1992.

Las propuestas de Haus-Rucker-Co destacan por su carácter experimental, recurriendo al uso de estructuras neumáticas, artefactos y prótesis arquitectónicas, buscando conseguir la habitabilidad en entornos inhabitables, o transformar la experiencia ambiental y sensorial mediante la distorsión de la percepción. Su obra marca un punto de encuentro entre la arquitectura y el arte performativo.

La arquitectura como experiencia es uno de sus objetivos. En el Mind Expanding Program, persiguen transformar la percepción del espacio y las sensaciones transmitidas por los sentidos. Las alteraciones se plantean como afecciones personales, en la relación con otras personas y en el propio entorno físico.

Para ello recurren a la ciencia y la tecnología, empleando máscaras, burbujas y cápsulas, que no sólo aíslan y alteran el entorno del usuario, sino que, además, crean un nuevo espacio inducido, psicológico.

Un ejemplo es Mind Expander (1967), un dispositivo empleado por dos personas para la expansión mental. Sentados ambos sobre una gran butaca, un casco sobre sus cabezas los estimulaba, amplificando su experiencia sensorial.


Fotografía de Michael Plitz

En el caso de Environment Transformer (1968), la experiencia se conseguía a través de unas máscaras (Flyhead, Viewatomizer and Drizzler), que los miembros del grupo utilizaron por las calles de Viena, en una especie de happening.


Fotografías de Gert Winkler

La denominada Flyhead consiste en dos fragmentos semiesféricos de plástico color verde. En el interior del casco, unos dispositivos audiovisuales distorsionan la visión y la acústica. La realidad que rodea al usuario se percibe de manera completamente diferente, produciéndole desorientación y extrañeza.


Fotografía de Ben Rose

Gelbes Hertz (Corazón amarillo, 1967-1968) amplía la escala de los artefactos hasta convertirse en un espacio habitable, un hábitat desmontable y transportable que permite ser acondicionado ante condiciones rigurosas. Para su construcción se recurre a estructuras hinchables, que rítmicamente se inflan y desinflan, simulando, como sugiere su nombre, los latidos de un corazón.

La estética pop, la euforia en el progreso y la referencia aeroespacial parecen el resultado de una experiencia psicodélica fascinante. En la época del Sputnik y la llegada a la luna, la arquitectura, buscando un nuevo escenario, se topa de frente con la ciencia ficción.


Fotografía de Günter Zamp Kelp

El Mind Expanding Program se completó con Ballon fur Zwei, donde se interviene sobre el espacio público. Adosada a una edificación y sobre la acera, se dispone una burbuja con capacidad para dos personas. Lo usuarios colonizan un espacio de aire en un cápsula neumática desmaterializada. La propuesta recuerda las apropiaciones que, varias décadas después, llevarán a cabo las intervenciones de Santiago Cirugeda.

Para la documenta 5 de Kassel, en 1972, Haus-Rucker-Co creó la instalación Oasis n.º 7, intentando motivar al espectador a que se vuelva un elemento activo, se convierta en un participante, un actor. Nuevamente una burbuja parasita la fachada de un edificio. La estructura neumática poseía ocho metros de diámetro y constituía un espacio lúdico, casi una reserva natural dentro del entorno urbano, un paraíso de palmeras dentro de la ciudad.


Fotografías de Hein Engelskirchen

La instalación fue reproducida en el año 2010 en la fachada del Museo de Artes y Oficios de Hamburgo (Museum für Kunst und Gewerbe), con motivo de la exposición “Cápsulas climáticas. Condiciones de supervivencia en caso de desastres”.


Fotografía de Dennis Conrad

La propuesta Oasis n.º 7 fue llevada al paroxismo en el proyecto Palmtree Island, donde la burbuja adquiere dimensión urbana para acoger un mundo de ficción dentro de un mundo demasiado real. La imagen obtenida deviene una dura crítica a la planificación urbana y presagia los efectos del cambio climático.

La arquitectura neumática es también la base para la propuesta de expansión de Manhattan. En el proyecto Pneumakosm (1967), una megaestructura lineal de transporte y servicios surge del frente marítimo de Nueva York. A ella se van acoplando cápsulas esféricas de vinilo. Estas unidades, o burbujas, poseen mobiliario hinchable, acorde con todo el planteamiento de la propuesta.

La visión utópica, tecnificada y positiva del futuro va, poco a poco, dando paso en sus últimas propuestas a una visión mucho más pesimista, donde el espacio urbano ha devorado a la naturaleza, como en Berg in der Stadt (1973-1974) o Alpenwanderung (1974).

El nuevo paisaje es una naturaleza artificial. El paisaje del futuro, que añora la naturaleza del pasado, reconstruye un paisaje montañoso que no oculta su artificialidad, dejando a la vista parte de su andamiaje. El espacio se ha transmutado en decorado.

Las investigaciones y los experimentos de Haus-Rucker-Co enlazan con los planteamientos utópicos de otros grupos, también de la década de 1960, como Superstudio, Ant Farm o Archizoom, que a las críticas a la ciudad moderna, oponen la estética de la ciberciudad, un mundo encapsulado de vida del futuro pasado.

Fotografías de Michael Plitz, Gert Winkler, Ben Rose, Hein Engelskirchen, Dennis Conrad y Günter Zamp Kelp

http://zamp-kelp.de/

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