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Arquitectura extensible. Centro artístico The Shed en construcción

Los estudios Diller Scofidio+Renfro y Rockwell Group han difundido un video donde se muestra el centro artístico The Shed, que diseñaron para el Hudson Yards de Nueva York, inmerso en el proceso de su construcción, incluyendo las pruebas de movimiento de la espectacular estructura retráctil que conforma la cubierta extensible de la edificación.

Arquitectura extensible. Centro artístico The Shed en construcciónCentro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

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Los estudios Diller Scofidio+Renfro y Rockwell Group han difundido un video donde se muestra el centro artístico The Shed, que diseñaron para el Hudson Yards de Nueva York, inmerso en el proceso de su construcción, incluyendo las pruebas de movimiento de la espectacular estructura retráctil que conforma la cubierta extensible de la edificación.

 

 

En el extremo occidental de Manhattan , donde High Line se encuentra con Hudson Yards, en la calle 30 (30th Street), el centro artístico conocido como The Shed (anteriormente denominado The Culture Shed) se halla, actualmente, en pleno proceso de construcción. El proyecto ha sido desarrollado por el estudio Diller Scofidio + Renfro en colaboración con Rockwell Group, y ha contado con numerosos asesores como Thornton Tomasetti (estructura), Hardesty & Hanover (sistemas cinéticos), o Fisher Dachs (asesor teatral).

Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

El complejo se configura como un centro de creación e investigación artística, un lugar de encuentro de múltiples disciplinas. El carácter plural de la actividad artística motivó la creación de un edificio flexible que permitiera acoger un sinnúmero de posibilidades y situaciones diferentes. Las configuraciones espaciales cambiantes que se posibilitan permiten la realización de eventos que se pueden desarrollar simultáneamente.

 

La propuesta arquitectónica se incrusta en la base de una torre residencial anexa (15 Hudson Yards), de la que parece surgir para apropiarse de la plaza contigua. El edificio se compone de seis niveles (alguno ubicado por debajo de la cota de la plaza), dedicados a la programación cultural y las artes visuales. El programa desarrollado incluye dos niveles de galerías expositivas, un espacio para arte dramático y actuaciones, con áreas de ensayo, zonas para eventos y talleres o laboratorios para artistas.

 

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

La piel de la edificación se ha diseñado como un caparazón móvil que se desplaza, gracias a raíles, colonizando el espacio de la plaza. De este modo, The Shed duplica su superficie útil. Como un contenedor, la envoltura del edificio acota una gran sala capaz de acoger espectáculos, actuaciones, instalaciones artísticas y todo tipo de eventos, gracias a su enorme escala.

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

El espacio acotado sobre la plaza permite acoger 2.700 espectadores de pie, o bien, 1.200 asientos. El carácter flexible de las galerías aumenta estas cifras hasta una audiencia de 3.000 espectadores. El caparazón funciona como una cubierta teatral, completamente equipado para soporte de instalaciones y aparejos. Además, su diseño estructural le permite soportar grandes cargas colgadas, como instalaciones artísticas, obras de arte y todo tipo de material.

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

A la infinidad de posibilidades que presenta el espacio extensible, se suma la interactuación con el espacio libre circundante, gracias a la comunicación mediante grandes puertas practicables en los laterales norte y este. El espacio se comprime o se expande, según las necesidades, haciendo rodar la cubierta por un sistema de raíles que parece inspirado en las características industriales del lugar: West Side Railyard y High Line.

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

Cuando el caparazón se repliega sobre la edificación, el espacio abierto de la plaza adquiere su carácter público, con capacidad, igualmente, para acoger actividades lúdicas o artísticas al aire libre. Con la ayuda del soporte técnico y las instalaciones adecuadas de iluminación y sonido, la plaza se convierte, fácilmente, en un lugar de funciones y eventos al aire libre, actuaciones o proyecciones, donde la fachada del edificio funciona como pantalla.

El carácter performativo de la edificación, su caparazón retráctil y la plaza engullida por la estructura, queda patente desde su propia ejecución. La enorme estructura cinética se convierte en estos días en una atracción para viandantes y residentes, cuando, en pleno proceso constructivo, se ensayan los desplazamientos de la estructura. Como un evento, o como una instalación artística, los espectadores se agolpan para ver la “actuación”.

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York), en construcción. Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group. Imagen: Timothy Schenck

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York), en construcción. Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group. Imagen: Timothy Schenck

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York), en construcción. Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group. Imagen: Timothy Schenck

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York), en construcción. Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group. Imagen: Vincent Tullo

Un referente claro, que ha servido como inspiración para el desarrollo de The Shed, ha sido el proyecto Fun Palace, elaborado por Cedric Price (1934-2003) en colaboración con la directora teatral Joan Littlewood (1934-2003). Las propuestas, no ejecutadas, de un complejo cultural adaptable e interactivo se inician en 1961, y serían desarrolladas hasta la década de 1970.

Fun Palace Project. 1964. Cedric Price. Imagen: Cedric Price Fonds. Collection Centre Canadien d'Architecture, Montréal

Perspectiva interior, Fun Palace Project. 1964. Cedric Price. Imagen: Cedric Price Fonds. Collection Centre Canadien d'Architecture, Montréal

Perspectiva interior, Fun Palace Project. 1964. Cedric Price. Imagen: Cedric Price Fonds. Collection Centre Canadien d'Architecture, Montréal

Inicialmente, el proyecto se ubicaría en terrenos públicos, de la ciudad de Londres, que estuvieran en desuso. La propuesta pretendía su reurbanización temporal, con el compromiso de desmantelamiento a los 10 años de su instalación. Se trataba de revitalizar el tejido urbano infrautilizado. Los diseños desembocaron en ideas de carácter conceptual, aplicables a cualquier lugar, de enorme contenido conceptual, a pesar de que se estudiaron localizaciones concretas como Camden Town o Mill Meads.

Perspectiva interior, Fun Palace Project. 1964. Cedric Price. Imagen: Cedric Price Fonds. Collection Centre Canadien d'Architecture, Montréal

Fotomontaje para Lea River, Fun Palace Project. 1964. Cedric Price. Imagen: Cedric Price Fonds. Collection Centre Canadien d'Architecture, Montréal

Ideas similares se muestran en las propuestas al concurso de 1970 para el Centre Georges Pompidou en París. Sobresalen, especialmente, las ideas de Moshe Safdie o los ganadores Renzo Piano y Richard Rogers, con un proyecto inicial inspirado en las propuestas de Cedric Price. Aunque el edificio construido perdió la frescura y la desinhibición de los años sesenta, se ha ganado un puesto, por derecho propio, en los iconos arquitectónicos del siglo XX.

Sección A. Propuesta para el Centre Georges Pompidou, París. 1970. Moshe Safdie. Imagen: Safdie Architects

Sección B. Propuesta para el Centre Georges Pompidou, París. 1970. Moshe Safdie. Imagen: Safdie Architects

Maqueta. Propuesta para el Centre Georges Pompidou, París. 1970. Moshe Safdie. Imagen: Safdie Architects

Sección. Propuesta para el Centre Georges Pompidou, París. 1970. Renzo Piano+Richard Rogers. Imagen: Rogers and Partners

Maqueta. Propuesta para el Centre Georges Pompidou, París. 1970. Renzo Piano+Richard Rogers. Imagen: Rogers and Partners

La propuesta ganadora del concurso internacional organizado en 2003 para el diseño de la sede del Centre Pompidou-Metz, presentada por Shigeru Ban Architects y Jean de Gastines Architectes, en colaboración con Philip Gumuchdjian Architects, presenta, igualmente, cierto aire de inspiración en las propuestas de los años sesenta de Price, aunque se diluye en la construcción definitiva.

Propuesta para el Centre Pompidou-Metz. 2003. Shigeru Ban Architects+Jean de Gastines Architectes/Philip Gumuchdjian Architects. Imagen: Ban-de Gastines-Gumuchdjian

The Shed, gracias a su arquitectura extensible, se convertirá en una infraestructura flexible y adaptable, con capacidad de respuesta ante necesidades artísticas cambiantes, y donde será posible el acople de nuevos medios o tecnologías, abriendo incontables posibilidades de experimentación artística. Nueva York se equipa de cara al futuro.

Centro artístico The Shed, Hudson Yards (Nueva York). Imagen: Diller Scofidio+Renfro/Rockwell Group

https://dsrny.com/

https://www.rockwellgroup.com/

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