GRANDES MAESTROS

Arne Korsmo: arquitectura de la modernidad en Noruega

Una de las figuras destacadas del diseño nórdico es Arne Korsmo, ejemplo paradigmático de la evolución de la arquitectura moderna en Noruega, con una obra permeable a las influencias del estilo internacional durante la década de 1930, así como, a la arquitectura norteamericana de la costa oeste durante los años cincuenta.

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Una de las figuras destacadas del diseño nórdico es Arne Korsmo, ejemplo paradigmático de la evolución de la arquitectura moderna en Noruega, con una obra permeable a las influencias del estilo internacional durante la década de 1930, así como, a la arquitectura norteamericana de la costa oeste durante los años cincuenta.

Después de estudiar en el Instituto Noruego de Tecnología (NTH), Arne Korsmo (1900-1968) inicia su trayectoria arquitectónica colaborando con los despachos de arquitectos como Finn Bryn (1890-1975) y Johan Ellefsen (1885-1969), durante 1927, o Arnstein Arneberg (1882-1961) y Magnus Poulsson (1881-1958), en 1928, cuya obra más destacada fue el Ayuntamiento de Oslo (1916-1950).

Tras un viaje por Europa, donde entra en contacto con la obra de Dudok, Le Corbusier o Mendelsohn, entre otros, abre su propio estudio asociado con Sverre Aasland (1899-1990). La colaboración entre ambos arquitectos duraría entre 1929 y 1935. Sus primeras obras, principalmente villas, se adscriben al funcionalismo, aunque conservando cierto aire tradicional en aquellas construidas con madera, y cierto experimentalismo en las construidas en hormigón, por ejemplo el conjunto residencial de Havna Allé (1930-1932) o Apalveien (1932), en Oslo.


Fotografía de Anne-Sophie Ofrim

El Estilo Internacional, el maquinismo y los escritos de Le Corbusier marcarán su obra posterior, como denotan los proyectos de la Villa Damman o el silo de grano construido a finales de los años 30 para Christianssands Møller.

Una de sus obras significativas es la Villa Stenersen (1937-1939), encargada por el financiero Rolf E. Stenersen. La casa no sólo debía responder al programa de vivienda, como residencia de la familia, sino que, además, debía convertirse en el marco de la colección de arte del propietario.

La cubierta plana, la estructura de hormigón, el acabado en blanco o la fachada libre, asocian esta casa a modelos internacionales. La terraza y su acceso por una escalera exenta, la forma curva para que el coche acceda y salga del garaje en semisótano, o las grandes superficies acristaladas con pavés, recuerdan soluciones parecidas en diversas obras de Le Corbusier. Destacan las grandes paños acristalados de perfilería metálica, que cierran las plantas inferiores, con un movimiento sinuoso de la fachada en la planta baja.


Fotografía de Nasjonalmuseet

Sobresale el empleo del color, tanto en el exterior (con el cerramiento de la segunda planta en color azul), como en el interior, donde una paleta de tonos amarillos, verdes, turquesas y azulados rompen la monotonía del blanco. Tras la restauración llevada a cabo en 2003, esta icónica casa volvió a recuperar sus colores originales.


Fotografía de Nasjonalmuseet

La importancia dada al diseño interior de los espacios se demuestra en la construcción de la Villa para Louis Bejamin (1935), donde intervino el artista Gunnar S. Gundersen con pinturas sobre vidrio, y donde fueron diseñados muebles a medida. El diseño global de la vivienda sería una de las vías de trabajo que desarrollaría en las décadas posteriores.

Algunos de sus proyectos más relevantes se vinculan al mundo de las exposiciones. Es de destacar el Pabellón Noruego de la Exposición Internacional de París de 1937, realizado conjuntamente con Knut Knutsen (1903-1969) y Ole Lind Schistad (1891-1979). Se trata de unas cajas suspendidas, realizadas con estructura metálica, que presentan dos grandes hastiales que sobresalen del conjunto, fijando desde lejos la posición del pabellón.


Fotografías de Nasjonalmuseet

Un proyecto singular es el montaje de la exposición Vi Kan (Podemos), ganadora del concurso convocado en 1935, y que se realizaría en Oslo en 1938. Fue royectada junto a Knut Knutsen y Andeas Nygaard.

Sus propuestas expositivas continuarían en las décadas posteriores, como su participación en la Trienal de Milán de 1954, donde su montaje sobresalía por conseguir crear un ambiente propio y diferenciado dentro de la feria; o su propuesta para el concurso del pabellón noruego en la Exposición Internacional de Bruselas de 1958.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Korsmo se vincula a los CIAM en la sección noruega conocida como grupo PAGON (Progressive Arkitekters Gruppe Oslo Norge), fundada en 1952 por Christian Norberg-Schulz (1926-2000). Junto a este arquitecto y brillante investigador iniciaría una nueva etapa arquitectónica donde se apreciarían influencias de la arquitectura californiana, la estética de Mies y los programas Case Study Houses.

Con la colaboración de Norberg-Schulz, llevaría a cabo la construcción de tres villas contiguas (1953), ubicadas en Planetveien, Oslo. Las viviendas se definen como prismas de dos alturas, unidos por cuerpos de servicio de una sola planta, formando un conjunto unificado y unitario.

Los volúmenes quedan definidos a partir de un módulo de 3’60 m, mientras en los cerramientos se recurre también al submódulo de 1’20 m. Para su construcción se empleó un sistema de prefabricación que fue denominado Hjemmets mekkano, con el que se pretendía la integración del habitante y la vivienda, el uso nuevo del espacio y la construcción moderna.


Fotografía de DEXTRA

Sobre una estructura de madera, se monta un sistema estandarizado de paneles de amianto “Eternit”, en color blanco, o bien ventanas de doble acristalamiento “Thermopane”. En su momento se trataba de materiales muy novedosos. Junto a este exoesqueleto de madera, se disponía un esqueleto interior de pilares de acero. Aunque puedan parecer estructurales, su intención era formalista.


Fotografía de Nils Vik

Las viviendas, entre ellas las de los propios arquitectos, sobresalen por el carácter transparente y la luminosidad de los espacios interiores, su aspecto diáfano, el empleo de materiales de diferentes texturas y materiales, o la colocación de una escalera escamoteable de acceso a la planta superior.


Fotografías de DEXTRA

En los últimos años de su trayectoria profesional, Korsmo se dedicará, fundamentalmente, al diseño de interiores y las artes aplicadas, colaborando con su esposa, la diseñadora Grete Prytz Kittelsen, en el diseño de mobiliario, piezas de menaje y accesorios para el hogar, producidos por Tostrup, Cathrineholm o Porselænsfabrik. Su mayor logro fue la medalla de oro de la Trienal de Milán, de 1954, por sus cubiertos “Korsmo-plett”.


Fotografías de Nasjonalmuseet

 

La calidad en la obra y los diseños de Arne Korsmo demuestran que el diseño nórdico va más allá de las grandes figuras, bien conocidas, y que su éxito se basa en la meticulosidad del trabajo bien hecho.

Fotografías de Nasjonalmuseet, DEXTRA, Anne-Sophie Ofrim y Nils Vik

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