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Vamos a conocer el estadio de la final de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. Alemania y Argentina 

El estadio Mário Rodrigues Filho, en nombre al periodista deportivo que hizo posible su construcción, más conocido como Maracaná, es uno de los estadios más famosos del mundo. Ha sido sede de múltiples partidos y campeonatos, merece la pena que hagamos un repaso a su historia.

Maracaná fue construido para la anterior copa del mundo de fútbol que se celebró en Brasil en 1950. Tres años antes, las autoridades de Río de Janeiro decidieron financiar la construcción de una estadio central para toda la región y entonces se estableció un gran concurso de arquitectura al que se presentaron arquitectos de todo el mundo. Se eligieron como ganadores siete arquitectos locales, que en conjunto decidieron hacer un estadio prácticamente circular basándose entre otras cosas en la ubicación preestablecida, un hipódromo en el distrito del que el estadio ha tomado el nombre.

La polémica siempre ha acompañado a Maracaná. En los trabajos para su construcción enseguida se produjeron retrasos de programación, a pesar de que un experto europeo fue enviado por la FIFA para conducir el proyecto. En junio de 1950, el día de la apertura, el terreno estaba lejos de estar terminado, faltaban infraestructuras básicas como los baños y en algunas zonas de espectadores todavía no se habían eliminado los encofrados y andamiajes.

Es el estadio más grande de Brasil y fue el más grande del mundo durante mucho tiempo. A lo largo de su trayectoria ha acogido numerosos encuentros decisivos a los que han acudido multitud de espectadores, raramente por debajo de los 100.000. El partido más multitudinario fue el de la final de la Copa del Mundo en la que Brasil se enfrentaba a Uruguay, a la que acudieron 199.854 espectadores. Incluso se piensa que el número pudo ser superior y se comenta extraoficialmente que cuando Brasil perdió, la gente se lanzaba desde las gradas para suicidarse.

A lo largo de la última década, en numerosas ocasiones se han dado cita más de 150.000 espectadores para presenciar partidos internacionales de la selección brasileña o los derbis de los equipos locales Flamengo y Fluminense.

A parte de los partidos de fútbol, también se han celebrado partidos masivos de voleibol, ceremonias panamericanas, visitas papales y algunos de los más grandes conciertos de música de artistas de la talla de Frank Sinatra, Tina Turner, Rolling Stones, The Police y muchos más,  con cerca de 200.000 espectadores.

Aunque parezca mentira, el estadio se finalizó definitivamente en 1965, lo cual significa que el proceso de construcción duró 17 años y es uno de los más largos en la historia de edificios deportivos.

Maracaná también ostenta otros records. Es el segundo estadio del mundo en el que se van a celebrar dos finales de la Copa del Mundo y además se ha anunciado que albergará las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos de Verano de 2016, lo cual lo convierte en el único estadio sin pista de atletismo en el que se realizan estos actos.

Continuando con la lista de records, desgraciadamente no todos buenos, en 1992, una parte del corredor de la grada superior se derrumbó, matando a dos personas e hiriendo a más de 50. Por esta razón, a partir de ese momento se instalaron asientos en las gradas para reducir el número de personas, primero en las bandejas superiores y finalmente (2006) en todas ellas. La capacidad del estadio empezó a ser cada vez menor hasta alcanzar su cota inferior después de la modernización de 2010-2013.

Por primera vez, en la intervención realizada para la Copa del Mundo 2014, iniciada en 2010, partes del edificio fueron derrumbadas ya que las pruebas de carga probaban cierta inestabilidad estructural. La parte más significativa es la cubierta de hormigón, que se ha sustituido por una membrana textil pero también casi el 70% de las gradas.

Los trabajos han supuesto múltiples controversias. Los opositores argumentaban el valor arquitectónico del edificio y que por tanto debía preservarse el máximo al contrario de lo que se estaba haciendo. Frente a esta posición el gobierno decidió modificar la protección del edificio y pasó de arquitectónica a ser simplemente herencia cultural, protegiendo el espacio y no el objeto en sí. En cualquier caso las fachadas exteriores han permanecido prácticamente intactas y simplemente se han añadido algunas cajas de escalera para mejorar la accesibilidad y evacuación.

Otra de las decisiones muy criticadas fue la de eliminar el Museo Indígena del estadio y la de privatizarlo lo cual inició protestas multitudinarias.

Finalmente, el coste de las obras ha sido muy superior a lo esperado inicialmente, aproximadamente 500 millones de dólares (368 millones de euros) han supuesto la guinda del pastel.

En cualquier caso Maracaná es un estadio que queda para la historia y en el que probablemente todavía ocurrirán cosas muy importantes para la historia de Brasil.

Desde arquitecturayempresa.es esperamos que la final sea un gran partido y que gane el mejor!!

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1 Comentario
Imagen de Anónimo
Alemania-Argentina, Final Mundial de Fútbol, estadio Maracaná

Enhorabuena a Alemania!!!La verdad que Maracaná es un estadio brutal!!!

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