GRANDES DESPACHOS

Renzo Piano y su invernadero bioclimático de 166 metros de altura

Tras cinco años de construcción por fin se levanta la torre de 166 metros de altura obra del arquitecto Renzo Piano. Un edificio que se erige de manera colosal en el skyline de la ciudad del Turín. Su fachada sur incorpora paneles fotovoltaicos para aprovechar la energía solar y una doble piel de vidrio y aluminio blanco regulan el calor mediante un sistema de aperturas y pantallas con persianas motorizadas que permiten el control solar, lumínico y térmico en las zonas de trabajo. La sorpresa interior es el invernadero de tres plantas que se sitúa en lo más alto.

Renzo Piano y su invernadero bioclimático de 166 metros de alturaRenzo Piano arquitecto

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Tras cinco años de construcción por fin se levanta la torre de 166 metros de altura obra del arquitecto Renzo Piano. Un edificio que se erige de manera colosal en el skyline de la ciudad del Turín. Su fachada sur incorpora paneles fotovoltaicos para aprovechar la energía solar y una doble piel de vidrio y aluminio blanco regulan el calor mediante un sistema de aperturas y pantallas con persianas motorizadas que permiten el control solar, lumínico y térmico en las zonas de trabajo. La sorpresa interior es el invernadero de tres plantas que se sitúa en lo más alto.

El edificio para la nueva sede del grupo de empresas del grupo bancario italiano Intesa Sanpaolo  se sitúa en el límite del casco histórico de Turín. La torre de 166 metros de altura alberga el siguiente programa:  tres plantas bajo rasante destinados a aparcamiento; un vestíbulo que da acceso al jardín Nicola Grosa; auditorio con capacidad para más de 360 espectadores; 26 plantas de oficinas; y coronando el edificio, un invernadero abierto al público que se desarrolla en tres plantas, en el que podemos encontrar un restaurante, una sala de exposiciones y una terraza con vistas panorámicas sobre la ciudad.

 

El esquema del edificio se concibe como un laboratorio medioambiental y social. Según explica Renzo Piano el edificio debe convertirse en parte de la vida cotidiana de la ciudad. Los ciudadanos deben aceptarlo y utilizarlo en su vida del día a día por eso se planteó que las tres últimas plantas que coronan el edificio estuvieran abiertas a todo el público.

A través de hall del edificio y atravesando una galería publica que puede acceder a un área verde que se ha renovado y transformado en un espacio atractivo con árboles de diferentes portes y césped que potencia las funciones del barrio.

La sala de conferencias para 364 personas se puede transformar para convertirse en una sala de exposiciones según las necesidades.

En la parte más alta se sitúa el invernadero bioclimático que está dotado de ventilación natural, este espacio la bienvenida a todo visitante y se desarrolla en tres niveles: Un restaurante con jardín, una sala de exposiciones y una zona de terraza en la azotea.

Las columnas vertebrales del edificio son los núcleos de comunica vertical que se sitúan al este y oeste del edificio. En el sur se sitúa una escalera que conecta las plantas incorporando un jardín de invierno vertical donde las enredaderas y plantas colgantes tamizan la luz detrás de las fachadas motorizadas.

El edificio es el resultado de una investigación para sacar el máximo partido a las energías renovables. El agua subterránea sirve para refrigeración de las oficinas, la energía solar se capta con paneles fotovoltaicos situados en el sur, la fachada con una doble piel limita la perdida de calor en invierno y se controla en calor mediante aperturas y persianas motorizadas que controlan la radiación e iluminación interior.

 

Para más información Renzo Piano Building Workshop

Fotografias ©Enrico Cano

Planos y esquemas © RPBW

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